Derecho al olvido

Instituto de Medios Sociales. Ahora que todos somos mediáticos y estamos expuestos en mayor o menor medida al escrutinio de la gente la manera más fácil y más rápida de saber qué se dice de nosotros en Internet es buscarse en Google. Se podría hacer también en otros buscadores, pero teniendo en cuenta que, según datos de ADSLzone, el 98,02% de los españoles utilizamos este buscador, la verdad es que no nos compensa gastar esfuerzos en otras alternativas. En un abrir y cerrar de ojos tenemos delante de nosotros toda nuestra vida digital. Pero, aparte de poder preguntarle a Google qué sabe de nosotros, el buscador también nos ofrece la posibilidad de avisarnos cada vez que alguien publique nuestro nombre. Esto se realiza mediante la creación de alertas que te avisan cada vez que alguien publica contenidos relacionados contigo. Se trata de un servicio totalmente gratuito y tan fácil de conseguir como poner en el propio buscador “alerta de Google” y crearla.

Hasta hace poco Google era como ese tocapelotas que no se cortaba un pelo en decirnos a la cara lo bueno y lo malo. Pero en mayo de 2014 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) reconocía por primera vez el denominado derecho al olvido en Internet, es decir, el derecho a que se elimine de la red información personal antigua que perjudica a un individuo. La corte europea consideró que el operador de Internet “es responsable del procesamiento que hace de los datos personales que aparecen en sus páginas web”, incluido también el material publicado por los medios de comunicación, a raíz de la petición de un abogado gallego que denunció a Google por publicar una información desfasada sobre él. La Agencia Española de Protección de Datos secundó la demanda e instaba a Google a que atendiese los derechos de cualquier ciudadano a la cancelación u oposición sobre sus datos personales. La sentencia de Luxemburgo abría así las puertas a que otros ciudadanos pudiesen reclamar a Google y a otros buscadores la eliminación de enlaces que conduzcan a páginas donde aparezca información personal, lo que se convierte en un hito en la defensa de la privacidad y el derecho a la intimidad.

José Sixto García.