Seguridad y privacidad en las redes sociales

imagesInstituto de Medios Sociales. Cuando hablamos de redes sociales la privacidad es extremadamente relevante. El Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación divide en tres los peligros a los que se enfrenta un usuario con su presencia en Internet: el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen; la protección de datos de carácter personal; y la propiedad intelectual.

Un problema frecuente al que nos exponemos suele ser la configuración errónea del grado de privacidad del perfil, de modo que es frecuente encontrarse con quien no sabe muy bien quién puede ver la información publicada, incluso cuando se trata de datos que pueden permanecer publicados una vez que la cuenta se ha dado de baja. Muchos usuarios no son conscientes de que los buscadores indexarán sus perfiles y que, en función de la privacidad, una búsqueda en Google puede convertir lo privado en público. De igual modo, muchos datos relativos a la información personal, que no son obligatorios en el momento de registro, pueden ser aireados sin que el usuario sea plenamente consciente. Me refiero a la ideología política, las creencias o la situación sentimental, que cada uno ha de decidir hasta dónde puede leer.

Otro de los principales inconvenientes con los que se encuentra un usuario inexperto en redes en el momento de registrarse es la cesión de sus derechos de explotación para que se utilicen libremente durante el plazo máximo legal de cinco años. En realidad, esto no es un problema; el problema aparece cuando lo que se difunde no era para ser difundido y, más aún, si el usuario publica contenidos cuya titularidad corresponde a otros, ya que aquí la red actúa como intermediario y nunca es responsable de esos contenidos.

Las dificultades para darse de baja siempre son mayores que para darse de alta –esta historia sí que nos suena-, por lo que conocer los tipos de licencias para saber qué material podemos usar, dónde, cuándo y cómo nos ayudará a protegernos y a proteger nuestras creaciones (fotos, artículos, blogs, apuntes…). Por ello, debemos tener especial cuidado con lo que publicamos sobre otras personas y no estaría de más leer con atención eso que todos aceptamos sin saber ni de qué va: la política de privacidad y los términos de uso.

Junto con dejar de fumar, adelgazar unos kilillos o hacer más ejercicio propongámonos también para el año entrante revisar y mejorar nuestra privacidad y seguridad en redes. Mientras tanto, sin dejar de recordarte que lo que pase en tu casa quizás lo vea el mundo entero, te deseo ¡la mejor de las despedidas!

José Sixto García.